Hasta mediados del siglo XVIII, la sociedad europea era fundamentalmente agraria. Es decir que la amplia mayoria de la población habitaba en sonas rurales, y se dedicaba a la agricultura y la ganadería. Cultibaban,por ejemplo, trigo, cebada y avena,y criaban ganado vacuno y lanar. Los campesinos llevaban una vida demasiado dura y con pocas comodidades.